Proyecto de comunicación ambiental o proyecto de licencia ambiental

Licencia ambiental o comunicación ambiental

Una de las primeras consultas que nos realizan nuestros clientes es sobre el proceso de legalización de su actividad y qué tipo de proyecto y documentación hay que presentar. Aunque hay un tercer procedimiento (instrumento de autorización administrativa) que es la autorización ambiental integrada, lo más probable es que usted no se encuentre en este caso, y que deba legalizar su actividad para obtener la licencia de apertura tramitando un proyecto de comunicación ambiental o de licencia ambiental.
Relacionamos primero las actividades (ya que seguramente es lo que más le interesa al leer el presente artículo), agrupándolas en aquellas que se tramitan por licencia ambiental o por comunicación ambiental, y posteriormente comentamos los criterios por los cuales una actividad se tramita mediante un procedimiento u otro.

Actividades que se legalizan mediante una licencia ambiental.
Suelen ser la mayoría de industrias, talleres y actividades con cualquier elemento electromotor destinado a fabricación o procesos, los comercios al por mayor y almacenamientos, actividades de restauración y hostelería (y la mayoría de actividades recreativas o espectáculos públicos; actualmente por declaración responsable), actividades destinadas a reparaciones, algunos comercios al por menor (luego se ponen ejemplos), actividades relacionadas con la sanidad y servicios veterinarios, y otras de servicios personales.
Como ejemplos de lo anteriormente descrito, podríamos relacionar las siguientes actividades (se reflejan las más habituales, aunque este listado no es exhaustivo y no se contemplan todas):

  • Taller de reparación de vehículos automóviles, camiones y motocicletas, taller de carpintería metálica y taller de carpintería de madera, joyerías que tengan talleres en los que se fundan metales y/o se fabriquen o reparen joyas, y en general cualquier tipo de industria o fábrica.
  • Hornos, pastelerías, panaderías, carnicerías, pescaderías, supermercados y grandes almacenes.
  • Hospitales, clínicas, sanatorios y consultas de medicina humana y consultas y clínicas veterinarias.
  • Bares, cafeterías, heladerías y horchaterías, pub, discotecas, salas de baile, salas de fiestas, cines y teatros, salones de juegos recreativos y de azar, gimnasios y actividades similares con aparatos, escuelas de danza y en general otros locales con ambientación musical.
  • Lavanderías, tintorerías.
  • Oficinas y despachos que dispongan de instalaciones con electromoteros de gran potencia, susceptibles de ocasionar molestias por ruidos.

Actividades que se legalizan mediante una comunicación ambiental.
Casi la totalidad de comercios, siempre que no tengan almacenamientos importantes, instalaciones con motores de mucha potencia y que no produzcan molestias por ruidos, tales como las actividades que se relacionan a continuación:

  • Librerías, papelerías, quioscos (sin venta de artículos pirotécnicos), comercio al por menor de ropa y complementos de vestir, zapaterías, perfumerías y droguerías, comercio de artículos para el hogar, tiendas multiprecio (“todo a 100”), relojerías, joyerías (sin taller o siendo este muy artesanal sin máquinas y equipos), comercio de artículos informáticos, telefonía móvil, farmacias.
  • Comercio menor de productos alimenticios envasados, fruterías, despachos de pan sin degustación (con degustación se están considerando actualmente como cafeterías) ni horno ni obrador.
  • Oficinas y locales de uso administrativo, tales como inmobiliarias, agencias de viajes, despachos de abogados y profesionales en general, consultorios médicos (sin curas ni hospitalización), oficinas bancarias, locutorios telefónicos.
  • Peluquerías, salones de belleza, y estética.

Criterios para saber cuándo una actividad se legaliza mediante una comunicación ambiental o una licencia ambiental.
El procedimiento siempre va a depender de la actividad. Como regla general, aquellas actividades que son molestas, nocivas, insalubres o peligrosas (anteriormente llamadas actividades calificadas) se legalizan mediante una licencia ambiental.
Hay 4 aspectos por los cuales una actividad se puede calificar y ser necesaria su legalización mediante una licencia ambiental.

1.- Nomenclator Decreto 54/1990
En la ley 2/2006 de prevención de la calidad ambiental, en su artículo 43 se establece que las actividades sometidas a licencia ambiental son las que figurarán en la relación de actividades que se aprobará reglamentariamente. No habiendo aparecido a fecha presente un nomenclátor de actividades sometidas a licencia ambiental, se consideran como tal las relacionadas en el Decreto 54/1990 de 26 de marzo, del Consell de la Generalitat Valenciana.

2.- Instrucción 1/83
Asimismo, aunque una actividad no figure en el citado nomenclátor, el técnico municipal puede calificarla siguiendo otros criterios, habitualmente los contemplados en la instrucción 1/83 sobre normas para la aplicación del Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, donde se define, que también se considerarán actividades calificadas (licencia ambiental actualmente)
– Aquellas que tengan instalados motores de más de 9 CV
– Las que tengan una carga térmica igual o superior a 80 Mcal/m2 o 20 Kg/m2
– Las que transmiten a colindancias (en el caso de viviendas, hoteles o centros sanitarios) 35 dB(A) o superior.

3.- Ordenanza municipal.
Las ordenanzas varían mucho de un municipio a otro. Dependiendo del municipio, en sus ordenanzas reguladoras de obras y actividades, puede definirse en determinados artículos los criterios para definir qué actividades se legalizan mediante una licencia ambiental o una comunicación ambiental. En el caso de Valencia, se describe en los artículos 40, 41 y 42 de su ordenanza.

4.- Ponencias técnicas internas
Asimismo, e independientemente de lo anterior, es importante antes hablar con los técnicos municipales, ya que en ocasiones un departamento puede llegar a acuerdos internos, en los que establecen unos criterios no contemplados en la reglamentación antes relacionada. Por ejemplo, en Valencia Capital, un despacho de pan que tenga un pequeño horno para masas precocidas o calentar determinados productos, se considera licencia ambiental si la potencia de este es igual o superior a 6 kW. Esta condición no está recogida en ninguna de las normas anteriormente relacionadas. Aunque la palabra “ponencia”, implica la exposición pública del contenido de ésta, la realidad es que estos acuerdos internos muchas veces no se hacen públicos, y los titulares (y en ocasiones algunos técnicos) pueden llevarse sorpresas desagradables.

Finalmente, recordar que es muy importante que el estudio de ingeniería o arquitectura que contrate para legalizar su actividad, su licencia de apertura, cuente con amplia experiencia en este tipo de trabajos, independientemente de las reuniones que pueda tener con los técnicos municipales, ya que el impacto económico que puede tener en su tramitación un enfoque incorrecto, es siempre superior a los honorarios del mismo.

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